El mes diciembre se iba acercando y yo siendo inculto, pequeño e inocente no entendía porque mi padre tenía la manía por estos tiempos, de cerrar siempre la puerta del trastero. Pero esa no era única manía que tenía. También entraba de forma extraña a casa retorciéndose raramente y entrando rápidamente en el trastero, sin que nos diera tiempo a mí y a mis hermanos de ir a darle un beso de bienvenida.
El año 2006 estaba siendo un año más o menos parecido, pero a medida que se acercaba el día de navidad el “tió” que estaba posado debajo del árbol de navidad tenía comportamientos extraños por la noche, supongo que sería porque ese año por que tenía que cagar muchos regalos ese año. Se comía la comida más rápidamente de lo normal y tiraba el vaso de agua, posado al lado suyo al suelo, y hasta el momento no había pasado nunca.
Llego el día de navidad y nos reunimos toda familia para celebrarla juntos. Comimos lo típico que se come por navidad, sopa de “Galets”, turrón, polvorones…etc. Después de comer y recoger la mesa mis primos, mis hermanos y yo pedimos ansiosos hacer cagar el “Tío”, ya que queríamos obtener nuestros regalos de navidad, a lo que los padres respondían “aún no que es muy pronto”. Tras insistir con ganas varias veces hicimos cagar el “tío”. Después de hacerlo cagar varias veces el final se acercaba y en la última cagada paso una cosa que a nadie nunca le ha pasado en la vida: ¡el “tió” cagó un hámster! Lo miramos y lo primero que pensamos fue ¿Qué nombre le ponemos al hámster? Al ver que era pequeñito y gris lo primero que se nos ocurrió fue una pipa. Entonces le pusimos de nombre PIPA.
Al llegar a casa todos nos guardamos nuestros regalos y estuvimos jugando con ellos, hasta el momento que mi madre que estaba poniendo una lavadora grito: ¡Aquí esta! Todos asustados fuimos a ver qué pasaba y nos encontramos a mi padre con otro hámster en las manos. Este tenía las orejas muy grades y era de color negro con una raya de color blanca en medio. Al momento solo pensé en un nombre, el mismo que el ratón más conocido del mundo: MICKEY
En ese momento pusimos a Mickey y a Pipa en la misma jaula pero al ver que se empezaron a pelear los separamos al momento. Al parecer mis padres compraron para navidad un hámster que era Mickey, pero al estar guardado escondido este se escapó por casa y se pasó unos días por casa en libertad. Y esa es la razón de porque todas las mañanas el agua acababa por el suelo todas las noches. A la mañana siguiente mi padre y mi hermano fueron a buscar una jaula para Mickey, que paso la noche en un cubo de playa, esta jaula debía ser como un “chiquipark” para Mickey ya que tenía varios tubos que sobresalían con subidas y bajadas.
Los días de vacaciones iban avanzando pero y Mickey empezaba a tener unos días un poco raros. Al llegar la noche del día después de la noche de reyes unos gritos muy raros procedían de la jaula de Mickey, a la mañana siguiente no le dimos importancia hasta que puse la mano en jaula para decirle buenos días a Mickey y vi que una cosita de color rosada asquerosa con patas salía por la casita de la jaula. Eran crías de Mickey. Durante esa noche Mickey nos dio un regalo más de navidad. ¡4 hámsteres más!
Nos quedamos con 7 hámsteres en casa hasta que los pequeñines abrieron los ojos. Más tarde regalamos 3 de los recién nacidos y nos quedamos con uno. Este era diferente a sus hermanos eran todos completamente negros pero este cuarto era marrón con una raya blanca en medio. Este último fue bautizado con el nombre de Batman en honor a sus hermanos que parecían murciélagos. Y esta es la historia de cómo pase de 1 a 7 hámsteres en un mes.

Jordi Montesinos – Texte / Text / Texto
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